Antes de Adoptar

¿POR QUÉ QUIERES UN ANIMAL DE COMPAÑÍA?

Parece mentira que tan poca gente se haga esta pregunta “antes de”. No hay error más grande que adoptar un animal sólo “porque lo piden los niños” u otros motivos igual de irresponsables. Hay que tener en cuenta el gasto que supone en dinero y tiempo, las preocupaciones, el atenderlo debidamente en todos los aspectos (físicos y psicológicos), y el hecho de que viven entre 10 y 20 años. Plantéate el tema como “un gran marrón” que se te viene encima, y a partir de ahí busca las razones que te puedan llevar a decir que sí.

¿TIENES TIEMPO PARA ÉL?

A los animales de compañía, hay que atenderlos, ponerles la comida y el agua, sacarlos, llevarlos a hacer ejercicio, pasar un rato con ellos, y eso cada día, durante todos “sus” días. Mira bien tu agenda de los próximos años o tu rutina diaria antes de coger el animal, porque acabará en un refugio (con suerte) cuando te agobies. La frase “no podemos atenderle debidamente” es tan habitual como lamentable, y es la coletilla favorita del 70% de los intentos de abandono.

¿PUEDES MANTENERLO?

Mantener un animal de compañía cuesta dinero, lo suficiente para que se incluya en la partida de gastos fijos de la casa: • Gastos seguros: microchip, censo, alimentación, vacunas, correas y collares, esterilización (este gasto te lo ahorras si lo adoptas en un refugio), juguetes, elementos de higiene, desparasitadores (interno y externo). • Gastos posibles: adiestramiento, atención veterinaria por accidente o enfermedad, guardería, etc. Es importante que antes de adoptar nos informemos de las tarifas de los veterinarios, ¿Cuánto cuesta vacunar a nuestros animales? ¿Cuanto cuesta una intervención quirúrgica? ¿Cuánto cuesta un ingreso hospitalario? Si piensas recurrir a una guardería para dejarlo durante tus vacaciones, infórmate de lo que cuestan (unos 12 € diarios aproximadamente), será un gasto a añadir en el presupuesto de tus vacaciones.

¿TE VES CAPAZ DE AFRONTAR LOS PROBLEMAS QUE TE DÉ?

Puede que algún día vuelva a casa lleno de pulgas, que haga en casa algún destrozo, puede que tengamos que llevarlos de urgencias a algún hospital veterinario porque esté enfermo, etc. Piensa que el animal y tú necesitáis un periodo de adaptación mutua, es normal que al principio el animal este nervioso, se haga pis en casa o aúlle/maúlle los primeros días. Tienes que darle su tiempo. Como no eres de “esos” que de inmediato despachan al animal a la calle, carretera, perrera o vida eterna, si no has tenido perro o gato antes debes informarte lo mejor posible sobre estas cosas. • Por cierto, el perro necesita tres salidas diarias, algunos gatos se pueden deprimir si no reciben atención de sus dueños, y ambas especies sueltan pelo en casa por lo que es inevitable que tengas que cepillarlo y pasar el aspirador más a menudo.

¿PUEDES TENERLO DONDE VIVES?

Antes de ir a recoger al animal, e incluso antes de empezar a buscarlo, pregunta si donde vives se admiten animales o si hay alguna restricción al respecto (perros no pero gatos sí, etc.). Si tu vivienda es de tu propiedad revisa los Estatutos de la Comunidad, si estas en alquiler revisa las cláusulas de tu contrato, así evitarás sorpresas desagradables. También es importante verificar que nadie en la familia sea alérgico o asmático, ya que estas enfermedades son las excusas más comunes por las cuales las personas deciden prescindir de sus animales. Un perro necesita relacionarse con humanos y con otros animales, los perros que viven solos en fincas y que ven a sus dueños una vez a la semana, cuando le trae el pienso y llena su cubo de agua, es un animal infeliz condenado a padecer muy graves alteraciones de conducta, y por ello está considerado como maltrato por muchas leyes.

¿TU RITMO DE VIDA ES ADECUADO PARA ESTE ANIMAL?

No elijas un animal por su apariencia física o por su tamaño., es más importante que lo elijas por su carácter. En general cuanto más pequeño, es más movido y ladrador, y cuanto más grande más tranquilo y calladito. Al pequeño tendrás que sacarlo más veces al día. Si viajas mucho puedes pensar en un perro muy pequeño o en un gato, si quieres asegurarte de que pueda ir en cualquier medio de transporte.

¿ES AHORA UN BUEN MOMENTO?

No siempre es un buen momento para asumir la responsabilidad del animal en casa. Y no sólo por motivos económicos, así que piénsalo muy fríamente, porque hay algunas circunstancias que aconsejan esperar un poco:

  • Tienes niños menores de seis años
  • Estás estudiando y vas cambiando de sitios
  • Estás en la Administración, el ejército u otro cuerpo que supone traslados.
  • Por tu trabajo ahora viajas mucho.
  • En casa no hay acuerdo general, o el ambiente familiar no es del todo relajado.

La tenencia responsable también implica el inicio responsable de la convivencia, no lo olvides.

¿YA HAS PENSADO EN LAS VACACIONES?

Si no puedes llevártelo cuando te vas de vacaciones o de fin de semana, piensa que si es un perro no puedes dejarlo sólo en casa (el gato es más “factible”), plantéate si se harán cargo tus familiares o amigos, sino tendrás que pagar una guardería. Te costará unos 11 € y ten en cuenta que en los meses de verano, Navidad, Semana Santa, puentes… las guarderías están completas, tendrás que planificar con tiempo tus vacaciones, y hacer la reserva para tu animal. En la Protectora es habitual recibir llamadas para dejar a su animal la víspera de las vacaciones. Por último infórmate de la guardería que has elegido, si está legalmente registrada, que condiciones reúne, cuantas veces pasean los animales, visita previamente las instalaciones, sería conveniente que llevases previamente al animal para que se familiarice con el lugar y con las personas que van a cuidarle, así la separación será menos traumática

¿VAS A SER RESPONSABLE?

Piensa que la ley te obliga a determinadas cosas, y la conciencia a determinadas otras. Legalmente debes necesariamente inscribirlo en el censo de tu ciudad, ponerle el microchip, vacunarlo, brindarle la atención veterinaria necesaria, mantenerlo en condiciones dignas (está prohibido tenerlos atados todo el día).

En conciencia, debes esterilizarlo y procurarle un ambiente de vida realmente integrado dentro de la familia, darle una dieta sana, facilitar que haga ejercicio físico, y simplemente quererlo.

Si alguna de tus respuestas es NO, pero sigues queriendo ayudar a un animal, quizás sería interesante que te plantees la posibilidad de apadrinar uno. De este modo contribuirías a mejorar su bienestar hasta que encuentre un buen hogar.

RECUERDA ANTES DE ADOPTAR:

  • Acuerdo previo de todos los que deben convivir con él.
  • NO regales un animal por sorpresa a nadie (da igual la edad del sorprendido).
  • Espérate a tenerlo si hay niños menores de 6 ó 7 años.
  • No vayas con ideas preconcebidas: déjate asesorar por los cuidadores del refugio, ellos conocen a cada animal y pueden asesorarte sobre su carácter y su comportamiento. El perro del vecino es el perro del vecino, y el tuyo será el tuyo, porque tú eres tú, no eres tu vecino.
  • Los cachorros no siempre son la mejor opción, su edad sólo garantiza empezar de cero. Los perros adultos tienen un carácter formado y los cuidadores del refugio pueden informarte si lo que deseas es un perro tranquilo o juguetón, obediente, con carácter. etc …
  • No le lleves un animal por tu cuenta a alguien que acaba de perder el suyo; esa decisión es personal y la tomará personalmente cuando esté preparado.
  • JAMÁS cojas un animal “porque lo piden los niños”. Los niños no le van a sacar a primera hora de la mañana, ni a última hora de la noche ni una larga lista de etceteras. Piensa que todos tenéis que querer convivir con el animal.
  • No aproveches fiestas concretas para cogerlo (Reyes, cumpleaños,…) ni lo prometas a tus hijos como “premio por….”, porque lo convierte en “el regalo de” y no es una video-consola, e inconscientemente no lo respetarán nunca como el ser vivo que es.

“Un animal es una responsabilidad que deberá prolongarse durante todos los años de su vida” y muchos de estos “animales que son comprados o regalados en Navidad terminan en la calle, muriendo de hambre y frío o atropellados, cuando se podría evitar perfectamente”.

Desde la Asociación recomendamos la adopción frente a la compra, con lo que se salvarán dos vidas: la del animal que se adopta y la del que entra de la calle para ocupar su lugar en el refugio.